Techabout en Euskadinnova

“Ofrecemos soluciones tecnológicas que mejoran la calidad de vida de las personas.”

 

Asier Azaceta, CTP de Techabout

 

Asier Azaceta, ingeniero informático de Deusto ha estado en algunas de las empresas más interesantes de Internet que se han gestado en Bilbao, como DeustoNet, ComuNet o Kristina Internet. Después de responsabilizarse de Sistemas Domóticos en Habidite Technologies ha decidido emprender a través de Techabout, donde ofrece soluciones que mejoran la calidad de vida de las personas con tecnologías como la Internet de las cosas o la inteligencia ambiental.

 

¿Cómo se creó la empresa y quiénes participaron en su creación?Techabout se gestó en nuestras cabezas a lo largo de varios años, en forma de inquietud por crear nuestro propio entorno laboral, y finalmente la creamos, Montse Fernández y yo con la colaboración de BEAZ y de la Fundación Deusto. De hecho, Techabout es una spin-out de la Fundación Deusto. Se financió a partir de los fondos privados de sus socios, entre los que estamos nosotros dos, la Fundación y otros dos socios particulares.

 

¿Cómo decidió convertirse en empresario?

La verdad es que esta inquietud de emprender me viene de más atrás, de hace unos 14 años, cuando participé en la creación de otra sociedad dedicada, ya entonces, a proporcionar servicios en Internet. Desafortunadamente llegamos un poco pronto al mercado y no pudimos sobrevivir lo suficiente.

Ahora, después de 14 años trabajando por cuenta ajena, con roles muy diversos, y en empresas de distintos tamaños y sectores, mi naturaleza inconformista me ha hecho retomar esa inquietud, que nunca me había abandonado realmente, e intentar hacer las cosas de una manera distinta. De alguna forma, en los últimos dos años se han dado las circunstancias adecuadas para lanzarme de nuevo a la piscina del emprendizaje, y las oportunidades hay que aprovecharlas cuando pasan por delante de tu puerta.

 

¿Qué logros ha alcanzado la empresa?

Después de un año de trabajo duro, ahora estamos viendo los primeros frutos, consiguiendo, en nuestra línea de servicios de domótica e inmótica, tanto nuevos clientes como recurrencia en los ya existentes, lo cual resulta muy gratificante. Además, en paralelo, hemos desarrollado el prototipo del que esperamos que sea nuestro primer producto, demostrando su viabilidad técnica y acercándonos un poco más al mercado y a los inversores.

 

¿Cuál es su actividad?

En Techabout creamos tecnologías transparentes para facilitar la vida de las personas; es decir: creamos soluciones tecnológicas a problemas cotidianos, que permiten a las personas disfrutar de los beneficios de la tecnología sin que interfiera en sus hábitos normales; es por esto que nos gusta decir que “Techabout is not about tech”.

Estamos creando productos en los que la tecnología se mezcla con las emociones con el fin de crear un ambiente inteligente para sus usuarios, entendiendo por “ambiente” cualquier espacio donde la persona interactúa con el entorno, sea éste la vivienda, la oficina, el coche o una reunión o un congreso. Es decir, cualquier ámbito de la vida de una persona en la que la tecnología puede hacer las cosas más fáciles.

Con esta filosofía en mente, ahora mismo tenemos dos líneas de trabajo. Por una parte, realizamos instalaciones de domótica e inmótica, automatizando la gestión y el control de viviendas, edificios, oficinas, etc. Acercamos estas tecnologías ya maduras al mercado, pero no con el afán de crear un entorno parecido a una nave espacial llena de botones y pantallas, sino con el ánimo de que sus usuarios trabajen menos, tengan mayor confort, y ahorren más energía. Además también proporcionamos servicios de formación certificada a profesionales en este campo.

Por otra parte, dado que queremos ser una empresa de productos más que de servicios, estamos creando un sistema que va a cambiar la manera en la que participamos en los eventos y nos relacionamos con el resto de asistentes, y la forma en la que los organizadores gestionan el evento y tienen feedback de lo que ocurre en el mismo. Por ahora no podemos revelar muchos más detalles de manera pública, pero esperamos poder mostrarlo al mercado a lo largo de este año.

Además, nuestra mente está siempre un poco revuelta, y ya estamos ideando los productos y prototipos que iremos desarrollando en los próximos años.

 

¿Con qué tecnologías trabajan?

A nivel tecnológico trabajamos con sistemas embebidos, redes de sensores inalámbricos, Internet de las cosas, inteligencia ambiental… Pero, siguiendo con nuestra filosofía, hacemos que todo esto sea transparente para el usuario.

¿Cuáles son sus principales mercados?

Dado que tenemos una cierta dicotomía en nuestra cartera de productos y servicios, también podemos diferenciar nuestros clientes y mercados. En lo que respecta a la domótica e inmótica, trabajamos tanto con clientes particulares finales como con otras empresas a las que proporcionamos los servicios de integración de sistemas domóticos para sus clientes. A este nivel nos movemos fundamentalmente en un mercado más o menos regional, digamos en la zona norte, aunque tenemos algunos acuerdos en marcha a nivel nacional.

Y en lo relativo a nuestro primer producto de fabricación propia, nos dirigimos al sector de los eventos, casi de cualquier tipo, dada la flexibilidad y potencia del producto. Y dentro de este sector, pretendemos tener una proyección internacional, que dimensionaremos en función de nuestra capacidad de fabricación, que está directamente relacionada con la inversión que vayamos captando.

 

¿Cuáles son sus principales competidores?

Si hablamos del producto que estamos desarrollando para eventos, competidores directos, como tal, es decir, que hagan exactamente lo mismo que nosotros, no hay ninguno. Ahora bien, sí es cierto que hay algunos productos en el mercado que cubren algunas de las funcionalidades que presenta nuestro producto pero no todas, y lo hacen con una filosofía distinta.

En cualquier caso, esta competencia no es numerosa. Hay a lo sumo, dos o tres empresas en todo el mundo que podríamos considerar competencia directa, aunque viendo por dónde se mueven las necesidades de los clientes, es previsible que en los próximos años aparezcan más. Para nosotros esto, lejos de ser un obstáculo, es una oportunidad, pues demuestra que existe un mercado y que hay espacio para nuevos actores y para nuevos productos.

 

¿Cómo se diferencia de ellos?

Creemos que nos diferenciamos de nuestros competidores en dos ejes: el primero es la filosofía y las funcionalidades del producto, ya que, siguiendo la filosofía de Techabout, se trata de un sistema y un dispositivo realmente sencillo, para el que no necesitamos ser tecnófilos y que podemos utilizar tanto en el próximo “tech-show” como en un viaje de la tercera edad.

El segundo es el precio del producto y de su despliegue, dónde queremos ser realmente agresivos para que sea una inversión fácilmente rentabilizable para los organizadores de eventos.

 

¿Cuáles son los principales retos futuros?

El mayor reto al que nos enfrentamos ahora mismo es conseguir abordar con éxito la fase de industrialización, donde los costes de ingeniería no recurrentes suponen una barrera importante para llegar a la fabricación. En estos momentos estamos centrados en avanzar en un prototipo pre-industrial que permita a los posibles inversores visualizar el potencial del producto, de esta manera esperamos captar la financiación necesaria.

¿Cómo vislumbra el futuro de su sector?

Por una parte, el sector de la domótica, aunque lleva muchos años de recorrido en nuestro país, no acaba de coger velocidad de crucero. A esto desde luego, no ayudan ni la coyuntura económica actual, ni la crisis del sector inmobiliario, al que está íntimamente ligada esta disciplina. Hasta ahora, la domótica y la automatización de viviendas y edificios en general, se identifica con lujo, cuando se trata de viviendas particulares, o con ahorro energético, cuando hablamos de edificios y locales de uso profesional.

Es curioso como un cliente es capaz de pagar sin pestañear 1000 o 2000€ por cada extra de un coche, que le va a durar entre 5 y 10 años, pero no está dispuesto aún a realizar una inversión mucho más baja porcentualmente, en algo con una vida útil muy superior y que además reporta grandes ahorros energéticos y un mayor confort y control de la vivienda.

En el sector profesional, donde hay que controlar cientos de luminarias e interruptores, decenas de máquinas de climatización, e infinidad de pasillos, despachos y puestos de trabajo, la automatización es ya una necesidad, aunque aún es la partida que más se recorta en las grandes obras. Por suerte, cada vez todos estamos más concienciados con el ahorro energético, también las legislaciones nacionales y europea, por lo que en los próximos años, en las obras nuevas, previsiblemente será obligatorio incorporar determinados elementos de optimización y automatización.

En cuanto al resto de nuestros productos, tanto los que están en desarrollo como los que tenemos en mente, giran todos en torno a la electrónica, a Internet y al modo en que nos relacionamos con los objetos y con la tecnología. Estamos asistiendo a otra gran revolución, que saca la tecnología de sus espacios y formatos habituales y la acerca al ciudadano, con quien interactúa de un modo más humano, intuitivo y emocional. Techabout está asistiendo y participando en este cambio como agente activo, por lo que creemos tener un futuro prometedor.

 

¿Cómo observas el panorama de la informática en Euskadi?

Creo que hasta ahora en Euskadi, hemos vivido una situación en la que teníamos un número más que suficiente de profesionales de la informática bien formados, pero que se han dedicado a tareas muy orientadas a los servicios y a la venta de productos de terceros. Esto, desde mi punto de vista, crea un tejido empresarial, por una parte, muy dependiente de la mano de obra, y que cada vez busca mano de obra más barata, y por otra, genera una gran dependencia de la tecnología de terceros.

Al mismo tiempo, se empieza a vislumbrar el nacimiento de empresas vascas que crean tecnología, aportando mucho más valor y un valor más seguro al tejido empresarial. Pero creo que queda mucho camino que recorrer. Tenemos que concentrarnos menos en la rentabilidad a corto plazo y en el margen, y más en crear cosas nuevas y ser tractores a nivel mundial, no podemos depender eternamente de los demás.

 

¿Qué podemos hacer para que haya más emprendedores en Euskadi?

Desde mi punto de vista tenemos que mejorar en tres campos: la educación, la distribución de las ayudas y la filosofía de la inversión. Es fundamental que eduquemos a nuestra sociedad en la filosofía del esfuerzo y el riesgo, en vez de en el conformismo y la falsa seguridad. Tenemos que aprender entre todos a aceptar el fracaso y valorarlo en su justa medida. Mientras no seamos capaces de dar este paso, no seremos capaces de arriesgarnos y por tanto ni de emprender ni de invertir.